Ladies and Gentlemen: Sindicalismo
Todas las películas tienen un
propósito, un mensaje, que quiere ser trasmitido a sus espectadores/as, ya sea una película de terror, romántica, drama o el género
que más les guste pensar. En este caso en particular las dos películas que
vimos y analizamos a continuación nos dejaron un mensaje claro; la importancia
que tiene el sindicalismo para luchar contra diferentes tipos de abusos y la
explotación en el ámbito laboral.
Las aguas bajan turbias. Hugo del Carril. 1952
Hugo del Carril dirige esta película
que fue estrenada en 1952. La película está basada en una novela de Alfredo Varela titulada “El Rio Oscuro” en la cual se relata la
explotación en los yerbatales del Paraguay. Ambos autores eran militantes, por
un lado Hugo del Carril era un reconocido militante peronista y por el otro
lado Varela era militante del partido comunista. Si tenemos en cuenta el año de
estreno, podemos reconocer que para ese contexto Juan Domingo Perón transitaba
su segunda presidencia y por lo tanto estrenar una película acerca de la
explotación laboral no sería vista con buenos ojos por parte del gobierno.
Indagando sobre este aspecto descubrimos que para poder estrenar esta película
del Carril hablo con Perón, el cual remarco dos condiciones especificar para
hacerla posible, la primera consistía no poner el nombre del autor de la novela
y la segunda condición era remarcar que los hechos ocurridos sucedieron tiempo
atrás. Del Carril acepto y la pudo llevar a cabo junto a Varela que por ese
entonces se encontraba en la cárcel (luego fue liberado) por orinar frente a la
embajada norteamericana.
En la película pudimos observar
como una clase trabajadora compuesta por hombres y mujeres de distintas edades
y procedencias se conchaban para trabajar en yerbatales con la garantía de
obtener dinero y una mejor calidad de vida. Sin embargo, desde el primer momento en donde se selecciona a aquellos que
son aptos para el trabajo, podemos notar el maltrato por parte de los patrones.
Rápidamente todos aquellos que fueron seleccionados se chocan con la realidad
de una relación laboral más bien esclavista, en donde los trabajadores son
desechables, tanto los hombres y mujeres son explotados. Las mujeres no solo
son consideradas como fuerza de trabajo sino que se las visualiza como un
objeto más perteneciente a sus patrones, así se muestran en las terribles
escenas de la fiesta que realizan estos para sí mismos. Ante las aberraciones cometidas por parte de
los patrones ya sea a través de la violencia física y verbal, tanto para
hombres como para mujeres, se observa el miedo de la clase trabajadora, el
miedo a perder el trabajo, el miedo a perder el único sustento económico que
tienen como propio y para alimentar a su familia, creemos que ese mismo temor
es el que a muchos les impide siquiera imaginar lo que significa un sindicato
hasta el momento en el que es explicado haciendo alusión a un tronco que solo
puede ser levantado entre todos los trabajadores, esta escena da a entender que
sólo con la organización de las y los trabajadores se podrá poner un freno a los abusos
recibidos por parte de los patrones, podrán conquistar sus derechos y de este
modo lograran que no sigan apareciendo cuerpos de obreros explotados en el rio
Paraná como se muestra al comienzo de la película.
Los Traidores. Raymundo Gleyzer. 1973
El director de esta película,
Raymundo Gleyzer, nacido en 1941 fue un camarógrafo, crítico y director de
cine, militante de la izquierda comunista participo en el Partido Comunista y el Partido
Revolucionario de los trabajadores. Lamentablemente Gleyzer, fue detenido y
desaparecido por la última dictadura cívico – militar. Dicha película cuenta el
ascenso y posterior corrupción de un líder sindical de la Unión de Obreros
Metalúrgicos entre los años ¨70.
En el desarrollo del film “Los
traidores” vamos observando la transformación que realiza el personaje
principal llamado Roberto Barrera, comenzando en una primera instancia siendo
un obrero industrial preocupado por el bienestar de los trabajadores, llegando
a ser al final un sindicalista corrupto que los entrega. En este sentido, lo
que se quiere mostrar es la otra cara del sindicato que no vimos en la primer
película, con organizaciones sindicales que en un comienzo su objetivo se
encuentra en cumplir con los derechos de los trabajadores y de lo contrario
terminan entregando a los trabajadores al gobierno de facto y a los
empresarios. Muestra sobre todo el derrotero que sufre el movimiento sindical
en tiempos de proscripción política, todas las acciones estaban limitadas a
negociar de forma irregular con los distintos gobiernos de facto, y en aquellos
intersticios democráticos, se vieron los sindicatos muchas veces cercenados en
sus accionares.
Más allá de los avatares
políticos, asistimos en esta época a un escenario que nos permite ver que los
sindicatos, como cualquier otra organización puede corromperse y perder de foco
la finalidad para la cual fue creada, los trabajadores encomendaron su
representación. Creemos que es indispensable una autocrítica de este modelo
sindical que aún subsiste, en tiempos en que se habla de necesaria reforma
laboral, de necesaria inserción en el mundo, de tantas necesidades del mercado,
pero que poco se habla del sostén de las conquistas laborales. Quizá no nos
alcance con la crítica, hay que reflexionar con la actitud individual también,
que clase de representación nos merecemos y cuanto estamos dispuestos a
defender y militar las conquistas laborales. No son nuestro sindicatos
representaciones abstractas de un imaginario, se desenvuelven en una realidad
muchas veces hasta permitida por nosotros.
Para no caer en los mismos
errores de otras épocas, ejemplo del final de la película, en donde facciones
armadas dirimen las internas de la única forma, quizás posible en ese contexto,
de resolver la representación sindical. Se hace indispensable la
democratización de los sindicatos, la transparencia de sus accionares, tanto
administrativos como económicos, para que la representación sindical nos sea un
escudo o un reducto en donde algunos que dicen ser dirigentes, se esconden
traicionando a los trabajadores. Ningún dirigente cae del cielo, es parte de un
conjunto social, quizá es hora de reconocernos y mejorarnos.
PD: Queríamos hacer mención
aparte a un detalle que no nos pareció
mínimo, que está presente en la película como un hecho o práctica social
habitual, pareciera desde siempre en nuestra sociedad, que parece muy valiosa
por el aporte a una visión de época. La práctica de la interrupción de
embarazos no deseados, la clandestinidad del hecho y la persistencia en casi
los mismos patrones hasta nuestros días. Entonces, es una asignatura pendientes
junto al cambio de orden representativo, otros cambios de orden social
asociados a las libertades individuales y al derecho de la mujer sobre su
propio cuerpo.



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