Si el economista lo dice, quien se lo va a discutir…nadie Coraggio.



Muy bueno lo de Coraggio, que recomienda no seguir tanto las indicaciones de los economistas para tomar decisiones en políticas educativas. Intenta explicarnos que sucede en el proceso en el que se van elaborando los documentos y negociando políticas, poniendo de relieve la influencia de los economistas en las políticas sociales. Las famosas recetas, diseñadas para todo tipo de circunstancia y en cualquier parte del mundo, como lo son las del Banco Mundial, en particular las referidas a la educación.
¿Podríamos preguntarnos que hace un Banco interesándose en algo que no sea un negocio rentable? Sí, esa es la propuesta, preguntar, investigar y sobre todo sospechar…
Las lógicas son las que hay que desestructurar, las que tienden a pensar la educación con un plan de empresa, si quiera sería posible medirlo en términos económicos, nos parece una aberración casi tanto como intentar reducir a unas cuantas fórmulas de conteo, cuantificación, cálculo, matematización….a algo tan irreductible como proceso altamente complejo en el campus de la pedagogía. Pero la lógica capitalista se empecina, se pone terca como mula porque necesita cuantificarlo todo, mercantilizarlo todo, contabilizarlo, saber científicopara todo, a caso no será más racional que la matemática aún, arribar a la conclusión de que ciertas prácticas (sobre todo aquellas en donde lo relacional lleva un alto grado de importancia) no son precisables. Ese resultado final del proceso educativo es el que necesitan los economistas para luego desandar el camino del cálculo y saber cuántos recursos asignar a ese resultado. No se piensa como dice el amigo Coraggio en maximizar el efecto social de la educación. No se piensa en las políticas públicas educativas como un importante elemento articulador entre otras políticas sociales  y las políticas económicas.
En este contexto nos encontramos hoy en día, por allí en otro texto decíamos que en la Argentina estas preferencias sobre las políticas educativas que comenzaron a implementarse en décadas pasadas, responden al traspaso del poder político al poder económico, de allí que todas estas prácticas vengan a desarrollarse mediante agentes económicos, agentes financieros, bancarios, antes que llevados a la práctica desde teorías que parten desde usinas de la pedagogía. Prima allí, entonces, cualquier visión técnica que cualquier disciplina relevante para el mundo educativo, por ello el creciente papel del Banco Mundial en el “diseño” de políticas educativas, sin embargo ello miren el texto de más abajo.


Sería yo no puedo garantizar lo que vengo a garantizar porque no sabemos si va a ser garantizable para ustedes. Muy, muy bueno. La colaboración externa es la colaboración interna de los paparulos de turno del interior de cada uno de los países que reciben los fondos.

Por otra parte vemos que en realidad lo que esconde en definitiva el rol de interés en las políticas educativas del Banco Mundial, no son precisamente recursos económicos, sino IDEAS, por ello necesitan publicar a nivel mundial ciertos documentos que denoten una cierta rigurosidad científica, aclarando por supuesto que ellos no son responsables de los datos que luego formulan, cuantifican y resuelven en estadísticas, altamente cuestionables ´por cierto. Es como si fueran Mac Gyver, con dos encuestas de hogar, tres malas experiencias áulicas, y dos descontentos sociales, llegan a la conclusión irrefutable de la mala praxis docente.  Allí se hace evidente el peso del Banco Mundial, pero también lo endeble de esas políticas, donde en ciertas partes del mundo desalienta políticas que en otras partes propone, alta contradicción por caso.
A nuestro entender el proceso por el cual se establecen prioridades para tomar decisiones en educación, muchas veces están escindidas de las verdaderas necesidades de la sociedad, muchas veces se siguen lineamientos que solo buscan el resultado que satisface a los organismos de préstamos. Por desgracias todas esta políticas económicas han resistido los avances de otras teorías, precisamente no por estar arrojando resultados satisfactorios, sino por mera imposición ideológica dominante. Entonces las políticas públicas que se desarrollan en educación no pueden basarse en conclusiones de análisis económicos porque esa ellas lo único que hacen es ingresar a la lógica educativa los valores de mercado.

Alguna mirada crítica

Más allá de los pappers y toneladas de documentos que son presentados en perfectos informes, dossiers, etc. La comunidad científica comienza a alzar la vos, y dentro mismo de los organismos se escuchas voces críticas, por supuesto que no son las predominantes pero a poco que ingresar nuevas formas de plantear las fuentes con las que se trabajan. Es por ello que el autor encuentra totalmente riesgoso seguir trabajando con lineamientos atemporales. Con respecto a este planteo no deberíamos perder de vista que cualquier trabajo serio con respecto a educación debe revestir siempre el carácter de hipótesis a confirmar, como cualquier procedimiento científico, no como verdades absolutas capaces de organizarlo todo. Es increíble que muchas de estas políticas solo se sostengan en trabajos que buscan justificar los resultados por obtener y no sean sometidas aprueba cierta.
En este momento es en el que llegamos a reflexionar en qué medida estos organismos son responsables de las inmensas deudas de los países a los cuales dicen ayudar, sobre todo porque un organismo como el Banco Mundial, dejó de ser un banco de desarrollo pata convertirse en un banco de negocios. Ya lo decía Ernesto Guevara en la conferencia de Punta Del Este en 1962, si quieren que nos desarrollemos, bien que nos dejen hacerlo en la forma en que creamos más conveniente a nuestros pueblos, y si quieren ayudar con dinero, que no nos digan cómo usarlo. Sobre todo si estos organismos utilizan la metodología que asimila a las escuelas con las empresas, dentro de esas lógicas primará entonces la eficiencia antes que las subjetividades propias de las relaciones humanas. Todas estas recetas no pueden sustentarse en sus propias investigaciones y para peor “recomiendan” aplicar muchas de las fórmulas empresariales, dentro de esas lógicas mercantiles se mueven, jamás recomendarán medidas humanitarias.
La última crítica, no debemos olvidar que un banco busca una ganancia, su accionar se resume en una negociación mercantil, si a eso le sumamos que ese banco coacciona junto a otros organismos internacionales que buscan beneficios políticos e ideológicos, tenemos el combo perfecto. Dominación, saqueo y vulnerabilidad constante, todo ello impedirá el desarrollo soberano de cualquier Estado. Pero en los últimos años el Banco Mundial ha aceptado que cualquier política pública que ellos apoyan, para ser efectiva, debe tener aceptación social, que hayan sido negociadas y luego comunicadas, el tan mentado consenso interno.  Es por ello que en el caso de la educación admiten la importancia de los niveles secundarios y superior, y si como dicen los docentes deben ser contratados en base a sus competencias, más temprano que tarde deberán reconocer que para ello debe haber buenos salarios.
Cerrando ideas y volviendo a retomar las palabras de Ernesto Guevara, es probable que hoy en día, algunas de las recomendaciones son interesantes para escuchar, tener en cuenta que el banco puede cumplir un rol importante como inversor, como dice el autor de este trabajo y para nuestro entender la madre de todas las preguntas ¿Qué clase de país es aquel que no puede financiar su propia educación? Siendo este considerado el principal sector de inversión dependiente del crédito para desarrollarse, si es verdad que alguna vez nos desarrollaremos. 





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