¿Cómo no sentirme así?


Martín Ocampos 

Sobre como se puede palpar la presencia del Estado y el sentir de la desprotección, 28 años después.
La sensación de desprotección la sentí varias veces en los últimos tiempos, la última vez el viernes pasado. Me desperté en el colectivo al llegar a Plaza Constitución con una gran sensación de vacío, y a cierta edad uno que ha experimentado algunas sensaciones no comunes, puede darse cuenta que algo estaba sucediendo. Alguien que piensa en modo Historia su propia vida lo primero que hace es repasar mentalmente que fecha era ese día, viernes 19 de Abril de 2019. Mientras caminaba por la plaza repasaba en mis recuerdos hasta que llegó la vivencia y el escalofrío, de allí mi sensación recurrente de desprotección, bajaron de golpe muchos de los recuerdos de mi década de adolescencia, los ´90, esa preocupación por mi hija adolescente, por mis compañeros más jóvenes, ver que se vuelven a repetir ciertas condiciones de falta de cuidado por parte del Estado, de aquellas instituciones en las cuales delegamos el poder, que nos tienen que cuidar y no lo están haciendo.


Pensar en que muchos chicos hoy tienen que dar la misma pelea por acceso a sus derechos, que dábamos otros hace 20 años, genera que uno reflexione e indefectiblemente llegue a la conclusión en donde se puede palpar todo el tiempo la estrecha y directa relación entre las políticas públicas (estructura económica) y la vida diaria de cada unos de los ciudadanos. Sin querer extenderme en mis recuerdos, pienso en que un Estado no puede ser penal, por ejemplo en la baja de la edad de imputabilidad, si no que debe ser social siempre, buscar la forma que integrar y no reprimir.
Puede ser que en mis recuerdos aún viva siempre un viernes 19 de Abril de 1991, en donde el Estado mediante los llamados Edictos Policiales utilizaba toda la violencia de coerción para detener a menores. Mi caso es Walter Bulacio, quien fuera detenido en la puerta del Estadio Obras, llevado a la comisaria 35°, golpeado e inconsciente llevado al hospital Fernández donde murió el 26 de abril. Ese Estado no nos cuidaba, no nos quería en la calle (ver el link al pie), hoy con mucho dolor pienso en cuantas cosas hay que hacer para que salir a la calle a reclamar no sea un delito que pueda costar la vida.




https://realpolitik.com.ar/nota/36916/documentos-secretos--el-espionaje-al-entorno-de-walter-bulacio/

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